Carvajal atribuye a Delcy Rodríguez la extracción de bienes de la caja de seguridad de Chávez

Un manuscrito de Hugo Carvajal, divulgado por NTN24 a partir de una publicación de Artículo 14, atribuye a Delcy Rodríguez la extracción de bienes de la caja de seguridad de Hugo Chávez. La acusación reabre interrogantes para los venezolanos en Estados Unidos, donde Carvajal espera sentencia tras declararse culpable de delitos federales.

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Carvajal atribuye a Delcy Rodríguez la extracción de bienes de la caja de seguridad de Chávez

Un manuscrito de Hugo Carvajal, divulgado por NTN24 a partir de una publicación de Artículo 14, atribuye a Delcy Rodríguez la extracción de bienes de la caja de seguridad de Hugo Chávez. La acusación reabre interrogantes para los venezolanos en Estados Unidos, donde Carvajal espera sentencia tras declararse culpable de delitos federales.

JPNJonatan Palacios NewsPublicado el 30 de septiembre de 2026.
Carvajal atribuye a Delcy Rodríguez la extracción de bienes de la caja de seguridad de Chávez
Imagen editorial principal: Jonatan Palacios News para esta cobertura.

El señalamiento sitúa a Delcy Rodríguez ante la caja de seguridad de Chávez

Hugo “El Pollo” Carvajal atribuye a Delcy Rodríguez la extracción de bienes de valor de la caja de seguridad de Hugo Chávez, según el manuscrito Lo que realmente pasó en Venezuela, al que el medio español Artículo 14 tuvo acceso y cuya existencia fue reseñada por NTN24. El exjefe de la inteligencia militar del chavismo ubica el episodio en la etapa en que el relato sitúa a Rodríguez en el Despacho de la Presidencia. Se trata de una acusación escrita por Carvajal, no de una decisión judicial contra la figura central del régimen venezolano.

El pasaje citado por NTN24 sostiene que entre los objetos figuraba un premio tasado en tres millones de euros. Carvajal asegura en sus memorias que el galardón había sido obtenido por Muammar el Gaddafi y entregado posteriormente a Chávez durante una visita. La valoración, el origen del objeto y la supuesta extracción forman parte del relato atribuido al antiguo jefe de inteligencia; el manuscrito los presenta como una de las acusaciones más delicadas contra Rodríguez.

La gravedad política del señalamiento no depende de adornos: coloca una caja de seguridad, objetos de alto valor y una relación de confianza en el centro de una historia sobre el poder chavista. También expone una pregunta de fondo sobre el manejo de bienes vinculados a Chávez después de que su círculo acumuló control sobre áreas decisivas del régimen venezolano. El contenido conocido hasta ahora exige conservar cada formulación con su fuente y distinguir la denuncia de cualquier conclusión patrimonial o penal.

El objeto de tres millones concentra el dato más sensible del relato

La cifra de tres millones de euros vuelve especialmente visible el pasaje de las memorias. No se trata solo de la mención a bienes guardados, sino de un objeto cuya historia, según Carvajal, habría comenzado con Gaddafi y terminado en manos de Chávez. Esa secuencia le da al señalamiento una dimensión simbólica y patrimonial: conecta a figuras del poder de Venezuela con un regalo que el autor describe como parte de una fortuna personal.

Carvajal también afirma que Rodríguez quedó sin cargo después de la supuesta extracción. Esa versión aparece en el texto difundido por NTN24 como parte de la voz del manuscrito y no debe leerse como un hecho ya resuelto. La fuerza informativa está en que un hombre que durante años manejó secretos del aparato chavista dejó por escrito una acusación concreta, con personas, lugar general y un bien de valor definido, en vez de una insinuación imprecisa.

Las memorias no sustituyen un expediente judicial ni liberan a quien las lee de examinar sus intereses, sus tiempos y sus posibles efectos. Pero tampoco pueden reducirse a un rumor sin autor identificable. Carvajal se presenta como testigo de una estructura que conoció desde dentro, y el documento atribuido a él deja una pieza específica para la memoria pública: la denuncia de que bienes de Chávez habrían salido de una caja de seguridad por acción de Delcy Rodríguez.

La trayectoria de Carvajal rodea de contexto sus memorias

Carvajal dirigió la inteligencia militar venezolana durante los años de Hugo Chávez y continuó dentro de la estructura de Nicolás Maduro, de acuerdo con el recuento de NTN24. Ese recorrido explica por qué sus afirmaciones producen atención: fue parte de los espacios donde se concentraban información, lealtades y disputas internas. También obliga a mirar el manuscrito con precisión, porque procede de una figura con conocimiento directo alegado y con una trayectoria personal y judicial propia.

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El mismo medio recordó que Carvajal rompió con Maduro en 2019, fue detenido ese año en Madrid y extraditado desde España a Estados Unidos en 2023. En junio de 2025 se declaró culpable de cargos relacionados con narcotráfico y narcoterrorismo, según NTN24, y su sentencia seguía aplazada sin fecha conocida cuando se difundió el reporte sobre las memorias. Esos antecedentes no prueban las acusaciones contra Rodríguez, pero sí sitúan su circulación en un momento de alto interés para la justicia estadounidense y la diáspora venezolana.

Caracol Radio informó además que Carvajal envió una carta a Donald Trump en la que expresó su disposición a colaborar como testigo contra Nicolás Maduro. La emisora vinculó esa iniciativa con su intención declarada de aportar información sobre lo que presenció dentro del aparato venezolano. La carta y las memorias no son el mismo documento, aunque ambas expresan un viraje público: quien ocupó una posición central en la inteligencia chavista busca ahora que su conocimiento tenga peso fuera de Venezuela.

Estados Unidos concentra una parte decisiva del interés del caso

La ubicación de Carvajal en el sistema judicial estadounidense hace que sus memorias sean relevantes más allá de Caracas. Para venezolanos y latinos que siguen desde Estados Unidos los procesos vinculados al chavismo, las acusaciones contra Rodríguez se suman a un debate sobre el alcance de la información que puede aportar un antiguo integrante de la estructura de poder. Su testimonio público puede abrir conversaciones políticas, pero su valor procesal depende de la evidencia que llegue formalmente a un tribunal.

El reporte de NTN24 identifica una declaración de culpabilidad de Carvajal y una sentencia pendiente; no describe una resolución judicial que haya validado el contenido de Lo que realmente pasó en Venezuela. Esa diferencia es central. Las memorias fijan la versión de su autor, mientras que un proceso judicial exige documentos, testimonios y controles propios antes de atribuir responsabilidades. Mantener ambos planos separados protege a las personas mencionadas de una condena anticipada y protege al debate público de la desinformación.

Para una comunidad venezolana extendida por ciudades de Estados Unidos, el caso también tiene un efecto político inmediato: muchos exiliados siguen las causas federales como una de las pocas rutas donde pueden conocerse relatos de antiguos operadores del régimen. Esa expectativa no convierte cada versión en verdad probada. Sí explica por qué los documentos, cartas y declaraciones de Carvajal deben permanecer disponibles, completos y fechados, sin que extractos aislados sustituyan el contexto de sus palabras.

La preservación pública impide que el señalamiento se diluya

La acusación sobre la caja de seguridad llega desde un país en el que las instituciones controladas por el régimen venezolano no pueden presentarse como árbitros independientes de una denuncia que afecta a una de sus figuras centrales. Por eso, el paso útil hoy es preservar el manuscrito citado, registrar sus pasajes, ubicar cuándo y cómo fue divulgado, y mantener visible la atribución a Carvajal y a los medios que publicaron la información. La memoria documental evita que una acusación concreta sea borrada o deformada con el tiempo.

La publicación responsable también exige proteger una frontera esencial: Delcy Rodríguez tiene derecho a que se informe que el señalamiento procede de Carvajal y a que no se la declare culpable sin una decisión fundada. A la vez, los venezolanos tienen derecho a conocer qué afirma un exjefe de inteligencia sobre bienes asociados a Chávez y sobre las fracturas que describe dentro del aparato chavista. Silenciar una denuncia atribuida no fortalece la verdad; conservarla con precisión permite contrastarla cuando aparezcan nuevos documentos o testimonios.

En una futura Venezuela libre, con instituciones reconstruidas e independientes, una investigación patrimonial y documental podrá revisar estas afirmaciones junto con los registros que sobrevivan. Hasta entonces, el manuscrito atribuido a Carvajal, la reseña de NTN24 y las referencias públicas sobre su trayectoria forman parte de un archivo que debe permanecer abierto a la lectura crítica. La trazabilidad de esa denuncia ya es una forma de memoria y una base para una futura rendición de cuentas.

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