«María, te estamos esperando»: estudiantes de la UCV exigen su regreso desde Maiquetía

Estudiantes de la UCV protestaron en la terminal temporal de Maiquetía para reclamar el retorno sin amenazas de María Corina Machado y de los venezolanos exiliados por razones políticas. El mensaje elevó el costo humano de un país donde regresar sigue siendo una exigencia pública, no una certeza.

Venezuela

«María, te estamos esperando»: estudiantes de la UCV exigen su regreso desde Maiquetía

Estudiantes de la UCV protestaron en la terminal temporal de Maiquetía para reclamar el retorno sin amenazas de María Corina Machado y de los venezolanos exiliados por razones políticas. El mensaje elevó el costo humano de un país donde regresar sigue siendo una exigencia pública, no una certeza.

JPNJonatan Palacios NewsPublicado el 23 de septiembre de 2026.
«María, te estamos esperando»: estudiantes de la UCV exigen su regreso desde Maiquetía
Imagen editorial principal: Jonatan Palacios News para esta cobertura.

Una protesta frente a la puerta de entrada al país

Decenas de estudiantes de la Universidad Central de Venezuela se concentraron el 23 de septiembre en la terminal temporal del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía para reclamar el regreso de María Corina Machado. Los carteles con la frase «María, te estamos esperando» trasladaron a la principal puerta aérea del país una demanda que también incluyó a los venezolanos fuera del territorio por razones políticas.

La movilización fue encabezada por Miguelángel Suárez y Rosa Cucunuba, integrantes de la Federación de Centros Universitarios de la UCV. La presencia de dirigentes estudiantiles convirtió el terminal aéreo en el escenario de un reclamo concreto: que el retorno de una dirigente opositora y de quienes salieron del país bajo presión política deje de depender de amenazas, restricciones o amedrentamiento.

El lugar elegido concentra la contradicción que los jóvenes quisieron exponer. Maiquetía no fue presentado como una simple escala de viaje, sino como el punto donde se vuelve visible la distancia entre el derecho de cualquier venezolano a volver y los obstáculos denunciados por quienes intentan hacerlo. Las imágenes difundidas desde la protesta recogen ese mensaje en pancartas y en la presencia organizada de estudiantes frente al terminal.

El reclamo por un retorno sin amenazas

Cucunuba afirmó durante la concentración que la exigencia abarca a todos los exiliados políticos. «Estamos aquí porque exigimos el retorno seguro de todos los exiliados que se encuentran fuera de Venezuela al país», declaró, antes de insistir en que Machado debe poder regresar «sin amenazas, sin restricciones y sin amedrentamiento».

La formulación de los estudiantes evita reducir el caso a una sola figura. El retorno de Machado aparece ligado a una realidad que afecta a venezolanos que permanecen fuera del país porque su actividad política, su disidencia o su vinculación con espacios opositores les ha cerrado, según el reclamo estudiantil, la posibilidad de regresar en condiciones de seguridad.

El derecho a volver no puede quedar convertido en un privilegio administrado por la estructura que controla el poder. En Maiquetía, los estudiantes colocaron en primer plano a quienes viven la separación de sus familias, el desarraigo y la incertidumbre de no saber si un viaje de regreso puede concretarse sin represalias. Esa dimensión humana explica por qué la protesta no se limitó a una consigna partidista.

Los intentos de ingreso que antecedieron la concentración

La protesta se produjo después de que Pedro Urruchurtu, director de Relaciones Internacionales de Machado, denunciara que la dirigente intentó ingresar nuevamente a Venezuela tres veces en las 24 horas previas. Según la información difundida por su equipo, los intentos se realizaron por vías marítima y aérea desde Panamá.

El mismo equipo sostuvo que, con esos episodios, serían siete los intentos de retorno de Machado durante las semanas recientes. Esa cifra corresponde al balance divulgado por su entorno y describe una secuencia que los estudiantes llevaron al espacio público: el regreso sigue siendo un asunto sometido a trabas que, de acuerdo con sus denuncias, no han cesado.

La movilización no presentó esos intentos como un episodio aislado. Al llevar el reclamo hasta el aeropuerto, los jóvenes conectaron las rutas frustradas de Machado con la experiencia de otros venezolanos que permanecen fuera por razones políticas. La pancarta de bienvenida tuvo así un sentido más amplio: afirmar que el país no puede seguir tratando a sus propios ciudadanos como si su vuelta dependiera de una concesión.

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Delcy Rodríguez y la distancia entre el discurso externo y el reclamo interno

Los representantes de la FCU-UCV dirigieron su mensaje a Delcy Rodríguez, figura central del régimen de Venezuela. Según las coberturas de la jornada, Rodríguez se encontraba en Nueva York en actividades vinculadas con la Asamblea General de Naciones Unidas mientras los estudiantes protestaban en Maiquetía.

Ese contraste marcó el eje político de la concentración. Mientras una figura del aparato chavista participaba en un escenario internacional, los universitarios reclamaban desde un aeropuerto venezolano una posibilidad elemental: volver al país sin que la actividad política sea motivo de amenaza o restricción. La protesta expuso la brecha entre la representación exterior del régimen y la demanda ciudadana planteada dentro del territorio.

Cucunuba vinculó además el eventual retorno de Machado con la exigencia de una fecha para nuevas elecciones presidenciales. La dirigente estudiantil mencionó también a los presos políticos y los problemas de servicios públicos para describir un cuadro que, a su juicio, impide normalizar la situación venezolana. Sus afirmaciones expresan la lectura de un sector universitario que ve en el retorno y en la participación política dos asuntos inseparables.

Una demanda que rebasa a María Corina Machado

«Las trabas no van a detenernos. María Corina va a llegar», afirmó Cucunuba durante la manifestación. La frase condensó una posición de acompañamiento político, pero también una advertencia sobre el alcance del reclamo: las restricciones denunciadas no se agotan en el caso de Machado ni desaparecen porque una persona logre entrar al país.

Para los estudiantes, el retorno seguro de los exiliados debe incluir la posibilidad de reconstruir vínculos familiares, retomar proyectos profesionales y participar en la vida pública sin miedo. El reclamo no exige una cortesía del aparato que controla el poder; exige que se reconozca una condición humana y política que la salida forzada ha dejado suspendida para miles de venezolanos, aunque las fuentes consultadas no ofrecen una cifra actualizada de ese universo.

La concentración también devolvió protagonismo a la organización estudiantil en un momento en que las disputas por la representación política suelen narrarse desde las élites. La UCV llevó al espacio público una pregunta que toca a una generación marcada por la migración: si el país puede pedirle a sus jóvenes que construyan futuro, no puede al mismo tiempo tratar el regreso de sus ciudadanos como un riesgo que debe ser contenido.

Memoria pública frente a los obstáculos al retorno

La protesta deja un registro ciudadano preciso: estudiantes identificados, carteles visibles, una fecha, un lugar y declaraciones públicas sobre el regreso de Machado y de los exiliados. Esa evidencia debe circular, preservarse y ordenarse con su contexto para impedir que el reclamo se diluya o sea alterado por la maquinaria comunicacional del régimen venezolano.

También deben conservarse las declaraciones de Urruchurtu sobre los tres intentos de ingreso en 24 horas, los trayectos mencionados desde Panamá y el balance de siete intentos atribuido al equipo de Machado. Publicar cada versión con su fuente permite construir una cronología pública de los obstáculos denunciados y de las respuestas ciudadanas que han surgido frente a ellos.

En una Venezuela libre, instituciones independientes reconstruidas tendrán que establecer responsabilidades por las restricciones impuestas al retorno y reparar el daño causado por años de exilio y persecución política. Hoy, la tarea inmediata es sostener la memoria de quienes reclaman volver, proteger su voz y dejar documentado que en Maiquetía los estudiantes dijeron, de manera abierta, que el país también les pertenece a quienes fueron obligados a partir.

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