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Diosdado Cabello utiliza VTV para burlarse del pueblo venezolano
Tres fragmentos del programa muestran cómo Diosdado Cabello utiliza la señal pública para atacar periodistas, lanzar acusaciones sin derecho de respuesta y convertir la burla política en espectáculo.
Venezolana de Televisión debería servirle al país. En esta emisión fue utilizada para atacar periodistas, lanzar acusaciones, insultar dirigentes y convertir la burla contra los venezolanos en espectáculo político.
Revisé más de dos horas del material difundido bajo el formato de Con el Mazo Dando. No encontré un ejercicio de rendición de cuentas sobre la crisis, los presos políticos, la corrupción ni el deterioro de los servicios públicos. Encontré a Diosdado Cabello utilizando cámaras, personal, estudios y señal estatal para imponer su versión, ridiculizar a quienes lo contradicen y presentar señalamientos sin conceder derecho de respuesta.
Este informe no promociona el programa ni repite su propaganda. Coloca delante del lector tres fragmentos concretos para que cada venezolano pueda observar el método: descalificar, acusar y burlarse desde una pantalla financiada con recursos públicos.
VTV como instrumento de ataque contra periodistas
En el primer fragmento, Cabello responde a un pronunciamiento del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa sobre la estigmatización de periodistas. En lugar de explicar, rectificar o aceptar preguntas, niega el señalamiento y desplaza la responsabilidad hacia los propios comunicadores. Después insinúa que algunos verifican sus informaciones con quienes “ponen la plata para generar mentira”.
El mensaje es inequívoco: desde la televisión estatal se desacredita al periodista crítico y se presenta el cuestionamiento al poder como una operación pagada. No es información pública; es intimidación política transmitida con los recursos de todos.
Una carta anónima convertida en acusación televisiva
En otro segmento, Cabello utiliza una supuesta carta para llamar “chiflada” a María Corina Machado y “sinvergüenza” a Edmundo González. En la misma escenificación se habla de un presunto acuerdo de veinte mil dólares mensuales, pero la audiencia no recibe un contrato, una transferencia, una identificación verificable del remitente ni una respuesta de las personas acusadas.
Lo grave no es solamente el insulto. Es que un conductor con poder político utiliza un canal estatal para colocar una acusación ante millones de personas sin mostrar el sustento que permita examinarla. El poder acusa, el estudio se ríe y el señalado no tiene voz.
Video publicado por Jonatan Palacios News
Preview audiovisual publicado por @JPActivista
La protesta ciudadana convertida en objeto de burla
El tercer fragmento muestra otra pieza del mecanismo. Cabello presenta imágenes de opositores, los llama “coberos”, afirma que “viven de la mentira” y acompaña la descalificación con música y comentarios de burla. El reclamo político deja de ser tratado como un derecho ciudadano y pasa a ser un número de entretenimiento diseñado para humillar al adversario.
Mientras millones de venezolanos padecen salarios destruidos, servicios públicos precarios, separación familiar y persecución política, el canal estatal dedica tiempo y recursos a la mofa. VTV no funciona allí como televisión de todos: funciona como tribuna de un dirigente que habla sin contradicción y utiliza el aparato público para castigar simbólicamente a quien piensa distinto.
El hombre frente a las cámaras y el expediente fuera del estudio
La dimensión de este abuso aumenta por el poder de quien ocupa la pantalla. Diosdado Cabello no es solamente un presentador. Es una figura central de la estructura gobernante y está acusado formalmente por la justicia de Estados Unidos de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas. La acusación federal de 2020 sostiene que Cabello y otros altos funcionarios habrían dirigido y administrado el denominado Cártel de los Soles.
En enero de 2025, el Departamento de Estado elevó a 25 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a su arresto o condena. El Departamento del Tesoro también lo sancionó en 2018 y describió una red de corrupción vinculada con familiares y empresarios. Esos son actos y documentos oficiales estadounidenses; los cargos deben resolverse ante un tribunal y no equivalen por sí solos a una sentencia.
- Acusación anunciada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos
- Recompensa anunciada por el Departamento de Estado
- Sanciones y red descrita por el Departamento del Tesoro
La señal pública no es propiedad de Diosdado Cabello
El punto central es éste: VTV pertenece al Estado y debería estar al servicio de los ciudadanos, no de la humillación personal ni de la defensa de una cúpula. Cabello utiliza esa pantalla como si fuera una extensión de su poder: decide quién es ridiculizado, qué acusación se presenta como verdad y qué venezolano merece ser tratado como enemigo.
Esto no es un programa de entretenimiento. Es una demostración de cómo el aparato estatal venezolano transforma la televisión pública en un instrumento de propaganda, hostigamiento y burla. Los tres videos incluidos en esta nota permiten comprobarlo sin intermediarios.
Análisis editorial de Jonatan Palacios News basado en el registro audiovisual completo de la emisión y en documentos oficiales enlazados en esta investigación.